Summerhill. A. S. Neill
Mi primer contacto con una pedagogía alternativa vino de la mano de la profesora de Telmo en la guarde, y me impactó por ser algo completamente distinto a lo que yo conocía. Lo más importante, lo que yo aprendí de este libro y que ha marcado un antes y un después para mí es la certeza de que no estamos acostumbrados a confiar en los niños y por eso nos empeñamos en marcarles el camino e imponerles lo que tienen que aprender, cargándonos su curiosidad natural por las cosas, y eso es un gran error. También que la calidad del aprendizaje querido y en el que pones algo de ti no es la misma que la del aprendizaje impuesto, cuando eres objeto pasivo de un sistema escolar.
A. S. Neill propone una pedagogía no directiva en la que el niño aprende según sus propios intereses. Se organizan talleres y clases a los que los niños asisten de forma voluntaria, aunque generalmente, salvo niños demasiado maleados, acaban yendo regularmente.
Se dice que los niños en Summerhill hacen lo que les viene en gana, supongo que porque no se entiende que las normas las puedan poner los propios niños: el funcionamiento de la escuela es completamente asambleario, y el voto de un niño de 5 años vale tanto como el del director de la escuela. Las asambleas son semanales y las decisiones se toman, anulan o cambian siempre que se considere necesario y a instancias de cualquier persona, sea alumno o profesor, por votación. Únicamente las normas que atañen a la integridad física de los niños (que son pocas) son impuestas por los adultos sin discusión.
Al final del período escolar los resultados académicos están dentro de la media aunque por norma general no son especialmente brillantes, pero la calidad humana de los niños es excepcional, y al parecer a lo largo de su vida suelen ser personas mas felices. No suelen dedicarse a profesiones especialmente lucrativas, sino que les llenen a nivel personal, y suelen ser personas bastante apreciadas por su entorno.
Hay cosas que no me han gustado del libro (por ejemplo que cuando los niños están con sus familias gran parte del trabajo que se lleva a cabo en Summerhill se viene abajo, de forma que A.S.Neill dice que prefiere que los niños se relacionen con sus familias lo menos posible), pero me parece muy recomendable su lectura.
María (LaMeri)
A. S. Neill propone una pedagogía no directiva en la que el niño aprende según sus propios intereses. Se organizan talleres y clases a los que los niños asisten de forma voluntaria, aunque generalmente, salvo niños demasiado maleados, acaban yendo regularmente.
Se dice que los niños en Summerhill hacen lo que les viene en gana, supongo que porque no se entiende que las normas las puedan poner los propios niños: el funcionamiento de la escuela es completamente asambleario, y el voto de un niño de 5 años vale tanto como el del director de la escuela. Las asambleas son semanales y las decisiones se toman, anulan o cambian siempre que se considere necesario y a instancias de cualquier persona, sea alumno o profesor, por votación. Únicamente las normas que atañen a la integridad física de los niños (que son pocas) son impuestas por los adultos sin discusión.
Al final del período escolar los resultados académicos están dentro de la media aunque por norma general no son especialmente brillantes, pero la calidad humana de los niños es excepcional, y al parecer a lo largo de su vida suelen ser personas mas felices. No suelen dedicarse a profesiones especialmente lucrativas, sino que les llenen a nivel personal, y suelen ser personas bastante apreciadas por su entorno.
Hay cosas que no me han gustado del libro (por ejemplo que cuando los niños están con sus familias gran parte del trabajo que se lleva a cabo en Summerhill se viene abajo, de forma que A.S.Neill dice que prefiere que los niños se relacionen con sus familias lo menos posible), pero me parece muy recomendable su lectura.
María (LaMeri)



